Las mesas auxiliares se ofrecen a menudo en pares, pero una agrupación con alturas escalonadas ofrece más posibilidades de diseño. En lugar de dos mesas idénticas, al utilizar diferentes alturas se crea una estratificación espacial que genera dinamismo y, al mismo tiempo, es práctica. La diferencia de altura permite deslizar las mesas una dentro de otra o colocarlas de forma escalonada, creando así diferentes niveles para decoración, iluminación o superficies de almacenamiento. Esta disposición es especialmente adecuada para salones donde se requieren soluciones flexibles.
Por qué funciona la diferencia de altura
Una diferencia de altura de 8 a 15 cm entre las mesas crea una clara jerarquía visual sin que el grupo parezca desordenado. Los diferentes niveles permiten colocar objetos a distintas alturas, lo que guía la vista a través de la habitación. Con tres mesas, se crea una escalera; con dos mesas, un dúo que se puede juntar o separar según sea necesario. La mesa más baja se puede deslizar debajo de la más alta cuando se necesita espacio, o ambas pueden colocarse escalonadas una al lado de la otra.
Esta disposición evita la simetría de un par, que a menudo resulta estática. En su lugar, se crea una composición más orgánica que se integra mejor en diferentes situaciones espaciales. Delante de un sofá, puede colocar la mesa más alta más cerca y la más baja más lejos, o ambas de forma escalonada a los lados.
Medidas y proporciones para la agrupación
La altura de la mesa más baja debe orientarse a la altura del asiento. Para una altura de asiento de sofá de 42 a 46 cm, la altura ideal de la mesa es de 40 a 50 cm. La segunda mesa puede tener entonces de 48 a 58 cm de altura, y una tercera de 56 a 65 cm. Los diámetros o longitudes de los lados deben diferir entre 10 y 20 cm para que las mesas encajen entre sí, si se desea.
| Mesa | Altura (cm) | Diámetro/Ancho (cm) | Posición |
|---|---|---|---|
| Más baja | 40–50 | 45–55 | Exterior o frontal |
| Intermedia | 48–58 | 35–45 | Central o escalonada |
| Más alta | 56–65 | 30–40 | Trasera o lateral |
Para mesas rectangulares, se aplican gradaciones similares. Un conjunto de tres mesas podría tener, por ejemplo, 45, 52 y 60 cm de altura, con anchos de 50, 40 y 35 cm. Asegúrese de que la distancia entre las alturas no sea demasiado pequeña, de lo contrario el efecto se desdibujará.
Coordinar material y lenguaje de formas
Para que el grupo resulte armonioso, el material o el lenguaje de formas deben conectarse. Tres mesas de latón con tableros de cristal forman una unidad, aunque las alturas varíen. Del mismo modo, funcionan las mesas de madera con el mismo tratamiento superficial o las mesas de metal del mismo color. Los tableros pueden ser redondos, cuadrados o rectangulares, pero deben seguir un lenguaje de formas común.
Si desea combinar diferentes materiales, elija un elemento de conexión: por ejemplo, metal negro como estructura en todas las mesas, mientras que los tableros son de mármol, madera y cristal. O puede optar por una familia de colores, por ejemplo, tonos marrones en diferentes materiales. Demasiado contraste hará que el grupo parezca arbitrario.
Disposición y uso en el espacio
La disposición clásica sitúa las mesas escalonadas delante o al lado del sofá. La mesa más alta suele estar más atrás o a un lado, la más baja delante o en el exterior. Esta estratificación crea profundidad y permite acceder a cada mesa individualmente. También puede colocar las mesas en fila, con las alturas aumentando o disminuyendo de izquierda a derecha.
En situaciones de esquina, una disposición en forma de L es ideal: dos mesas a lo largo de una pared, la tercera en la pared adyacente. Aquí, la diferencia de altura funciona especialmente bien, ya que cada mesa se percibe desde un ángulo diferente. Delante de una ventana, puede escalonar las mesas de manera que no bloqueen la luz, sino que la dejen pasar en capas.
Ventajas prácticas de las alturas escalonadas
La diferencia de altura no solo es útil desde el punto de vista del diseño, sino también funcional. En la mesa más baja puede colocar libros o revistas, en la intermedia una taza, y en la más alta una lámpara o un jarrón. Los diferentes niveles evitan que una superficie parezca sobrecargada, ya que los objetos se distribuyen en varias mesas.
- Disposición flexible según la situación y las necesidades del espacio
- Múltiples superficies de almacenamiento a diferentes alturas para diversos fines
- Ahorro de espacio al deslizar las mesas una dentro de otra
- Profundidad visual mediante la estratificación espacial
- Fácil ampliación o reducción del grupo
Cuando reciba invitados, puede separar las mesas y distribuirlas en diferentes asientos. Después de la visita, las vuelve a juntar. Esta flexibilidad hace que el grupo sea más práctico para el día a día que una única mesa de centro grande.
Cuántas mesas son razonables
Dos mesas son el mínimo para una diferencia de altura; tres mesas forman el grupo más común y equilibrado. Más de cuatro mesas resultan recargadas en la mayoría de los salones, a menos que el espacio sea muy amplio. Con dos mesas, la diferencia de altura debe ser de al menos 10 cm para que el escalonamiento sea claramente perceptible. Con tres mesas, puede trabajar con distancias uniformes o colocar la mesa central más cerca de la más baja para crear una composición asimétrica.
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Preguntas frecuentes
¿Las mesas tienen que ser del mismo fabricante?
No, lo decisivo es la coordinación del diseño. Si el material, el color o el lenguaje de formas armonizan, puede combinar mesas de diferentes fabricantes. Preste atención a una calidad de fabricación similar para que el grupo parezca uniforme. Sin embargo, las mesas de una misma serie suelen estar ya coordinadas para la diferencia de altura.
¿A qué distancia deben estar las mesas?
Depende del uso. Para un grupo cerrado, bastan de 5 a 15 cm de distancia para que las mesas se perciban como una unidad. Si desea utilizar las mesas individualmente, puede separarlas entre 30 y 60 cm. Lo importante es que cada mesa permanezca cómodamente accesible sin tener que levantarse.
¿Funciona la diferencia de altura también con mesas rectangulares?
Sí, las mesas rectangulares se pueden escalonar igual que las redondas. Puede colocarlas paralelas entre sí o ligeramente escalonadas, de modo que los bordes no queden exactamente alineados. En formas rectangulares, a menudo es útil girar las mesas para que el lado más largo apunte en diferentes direcciones, creando así más dinamismo.
¿Puedo complementar una mesa de centro existente con mesas auxiliares?
Es posible, si la mesa de centro no es demasiado dominante. Elija mesas auxiliares que sean 10 o 20 cm más altas o más bajas que la mesa de centro, y colóquelas a un lado o detrás. Así se crea un grupo ampliado sin que el espacio parezca abarrotado. Asegúrese de que los materiales o colores creen una conexión.